Inicio

Barco original

Proyecto

1-El fondo

2-Las bandas

3-Barnices

4-Pisos

5-Terminado

6-Al agua

7- Algunos viajes

8- Vendido :(

© Todas las fotos copyright promax.com.ar Derechos reservados.

Firmá mi
Libro de visitas

Proyecto Gypsy

La Canoa

Bote Diablo

Portal Alpha 25

De Buceo a Sauce en un catamarán Tiki 26

Este fin de semana fue uno para recordar.
Finalmente tuve la experiencia de navegar a vela en un catamarán, y encima
uno de construcción artesanal, doble emoción, que a pesar de tanta teoría,
nunca había vivido en la realidad. Y por suerte fue con una tripulación
ideal y en un barco de lujo, el clima y la suerte también aportó su cuota
para que todo saliera muy bien.

Barra de San Juan

El crucero consistía en trasladar al "Polynesia", un cata Tiki 26, diseño de
James Wharram, propiedad de Luis Nin Estevez, desde el puerto de Buceo en
Montevideo, para acercarlo hasta Riachuelo (Uruguay). Dependiendo de las
condiciones y nuestras ganas, dejarlo en el puerto más cercano, para
completar el crucero otro fin de semana.

Para quienes quieran más data de este diseño, pueden entrar a:
http://www.wharram.com/tiki26.html

El viernes, confirmada la partida, a la noche voy hasta Darsena Norte, y me
tomo el yate de Mena, esta vez fue el "Eladia Isabel". Saqué la promo
nocturna, sale a las 0.30 hs y llega a Montevideo, bus mediante, a las 6.30
hs aprox. El viaje estuvo bueno, supongo, por que tanto en el barco, como en
el bus, entré en coma 4 al minuto de sentado.

Cuando llego a la terminal Tres Cruces, estaba Luis esperándome, pasamos por
su casa para buscar los víveres y familia, y fuimos para el YCU en Buceo. El
día se presentaba espectacular, con poco viento y el rio planchado. O por lo
menos eso creíamos ver desde la costa.

Cuando llegamos al club ya nos estaba esperando Andrés Abella, también de la
partida y gran conocedor de catas polynésicos, navegante uruguayo también.
Por mi parte fui bastante relajado, ya que iba con dos prácticos de gran
experiencia en la zona.

El cata es espectacular, muy bien construído, muy práctico y fácil de
navegar. La maniobra de velas está muy bien pensada, con un enrollador en
proa y una mayor con un palo también de construcción artesanal, para izarla
o tomar rizos impecable, superior a cualquier harken a valor euro :)

De entrada me sorprendió caminar con toda mi humanidad por cualquiera de los
dos cascos, desde proa a popa, sin ningún inconveniente de escora ni
movimientos violentos.

La salida de puerto fue, como para dejarme las cosas en claro de entrada, a
vela, sin usar motor, maniobrando entre los otros barcos al borneo, sólo con
mayor. Después de pasar la escollera, Luis estableció la vela de proa,
mientras Andrés timoneaba.

A pesar que el cockpit tiene unos asientos con respaldo de altura y ángulo
comodisimos, Luis sacó tres sillas tipo de playa reclinables y una mesa
plegadiza. Ese fue otro momento en el que me recordó que estabamos en un
cata.

Navegamos a unos 5 cables de la costa (ojota con el léxico) apreciando las
playas y costanera de Montevideo. Enseguida nos dimos cuenta que la calma
chicha que se apreciaba desde tierra no era tan así. Soplaban unos 20 nudos
sostenidos, y con alguna que otra ráfaga más fuerte. El GPS marcaba... casi
13 nudos!!! Impresionante. A pesar de la velocidad, la sensación de paz y la
forma de deslizarse del Polynesia, la suave estela que dejábamos, no daban
idea de semejante velocidad.

Ante mi inexperiencia, yo preguntaba donde tenía que poner mi tonelaje, si
en el casco de barlo o en el de sota, si más a proa o a popa, y la realidad,
era que casi daba lo mismo. Así que cómodo sillón playero en crujía y a
disfrutar el espectáculo.

A esa velocidad, sólo 1 ó 2 olas arteras salpicaron un poco, así que
colocamos una chubasquera que cubría todo el cockpit contra el viento y
alguna ocasional ola, y listo el pollo.

Para navegar más tranquilos todavía, al rato achicamos un poco la vela de
proa y tomamos un rizo en la mayor. Todavía seguíamos haciendo unos 8 nudos,
impresionante.

El agua en esas zonas tiene un color un poco más verdoso, no tan marrón
impenetrable, es bastante transparente. Nos cruzamos con 3 ó 4 lobos
marinos, algunos jugueteando y nadando, otros parecían dormidos, tan quietos
y panza arriba que parecían troncos flotando. Cuando le pasábamos cerca
pegaban un salto y se alejaban. También durante todo el trayecto nos
saltaban alrededor unos ¿lisos? peces que no serán voladores pero si
saltarines.

Comimos, en mi caso frugalmente, sólo un sanguchito de milanesa y unas
facturas de postre (eso para mi mentalidad gorda es frugal) ya que no quería
pasar papelones si después el tiempo se ponía bravo y descomponerme en mi
primer viaje en un cata. Pero por suerte no tuve ni el amago de marearme, y
eso que al comienzo soplaba lindo y las olas eran importantes.

A la tarde el viento aflojó bastante, hacíamos unos 5 nudos de velocidad y
nos daba la sensación de estar parados. En un monocasco de similar eslora
con esa velocidad hubiéramos descorchado un champán. Cuando el viento
calmaba por completo apoyamos con motor.

Finalmente, cerca de Sauce, empezaba a oscurecer, estábamos ya un poco
cansados, en mi caso con bastante sueño, si bien dormí en el Buquebus no es
lo mismo. La entrada a Sauce fue totalmente de noche, nos acompañaba un poco
de luz de luna, y nos guiaba el humo de la pastera, lamentablemente.

Amarramos a eso de las 21 hs y nos estaban esperando en el puerto la familia
de Luis. Me alcanzaron hasta el omnibus que me llevó a Colonia, de nuevo
coma 4 hasta que me revivieron en la terminal. Lamentablemente los sábados
no hay viajes nocturnos en Buquebús, me fui de caminata al puerto de yates
pero no encontré a nadie conocido para ofrecerme de tripulación.

Así que chivito canadiense mediante, un poco de espera, el domingo a las 9
hs emprendí el regreso en otro catamarán, pero esta vez a motor y a unos 30
nudos aprox. gracias a sus 22000 hp y 4 turbinas.

Un finde distinto y muy emocionante para mi. Les paso 4 fotos que sacó Luis,
y un video navegando al atardecer. Saludos, Máximo.

http://www.youtube.com/watch?v=kktCBEIqnuA

Google
Web www.alpha25.com.ar